
greguería.
(De griego1).
1. f. gritería.
2. f. Agudeza, imagen en prosa que presenta una visión personal, sorprendente y a veces humorística, de algún aspecto de la realidad, y que fue lanzada y así denominada por el escritor Ramón Gómez de la Serna.
Es conocida mi afición a la timología , o ciencia de engañar al prójimo con el origen de las palabras. Pero quiero hoy rendir homenaje, plagiario, eso sí, a lumbreras timológicas y otras cosas, paradójicas o greguerianas:
Cada palabra tiene un hueso incomestible: su etimología.
El final definitivo de Internet se producirá cuando a las tres www se les enreden las patas.
Etiquietas: papelitos adhesivos que no cambian de sitio.
Orfeón: huérfano grande.
Pendonlista: mujer nada tonta, un poco casquivana y que escribe con muy buena letra.
El panegírico parece alimenticio, pero no lo es.
Ensoberbecer: sorber bereber.
Catastrado: individuo evaluado por el catastro y devaluado por el bisturí.
Un tumulto es un bulto que les sale a las multitudes.
Pláctica: charla con una finalidad útil.
Cuando se dice "asteriscos" parece hablarse de diminutos pedazos de estrella.
Enbarentonarse: beber vinos en la barra del bar antes de la pelea.
¿Ha pensado alguien en una película en esperanto? ¡Sería esperantosa!
El humor no es curativo, pero reduce el dolor de muelas del alma.
¡Qué fácil es que el adulto pase a ser adúltero!
Se admiten denuncias, plagios y propuestas. Razón aquí.

Me recuerda aquel que decía:
"¿Está usted empadronado?"
"No señor, es mi caracter"
Y me siento muy honrada porque se me cite junto a firmas tan ilustres.
Que conste que fueron "equiviocaciones" y "menteduras" de dedo.
¡Fantásticas! Sinceramente, creo que asistimos al nacimiento de una nueva ciencia. O de un nuevo arte. O de una nueva mezcla de ambas cosas.
Aportaré mi granito de arena:
Equivacación: día de asueto tomado por error
"En la vida sólo unos pocos sueños se cumplen, la gran mayoría de los sueños se roncan."
"Hay dos sistemas de conseguir la felicidad: uno, hacerse el idiota; otro,serlo"
"La sinceridad la inventó uno que quería amargarle la vida al prójimo."
De "Máximas, mínimas y otros aforismos" por Enrique Jardiel Poncela