
¡Ludopatía en la Universidad Pública! ¡Superstición en la Universidad Laica! !Despilfarro en la Universidad del Sur! ¡El "Anti Robin-Hood", que roba a los pobres para dárselo a los ricos, en la Universidad del PSOE! ¿Con qué santas narices nos insisten en los valores de la enseñanza pública, laica, eficiente y de calidad, desde una Institución que confía su suerte y la fortuna de sus empleados en una práctica supersticiosa y ancestral, demostrada como ineficiente para la redistribución económica, provocadora de sucios hábitos sociales, incitadora del fraude fiscal, y conmemorativa de unas efemérides religiosas ignoradas por lo demás por la presunta población compradora de Lotería? ¡Vergüenza! ¿Es que acaso ahora se va a hacer público el horóscopo de los alumnos y empleados, y tomar decisiones en función de los hados, o de los astros? ¿Confiaremos la cuarta convocatoria al Juicio de Dios? ¿Elegiremos los mejores profesores y empleados confiándo en que la Providencia envíe los mejores?
¿Eh? ¿A que no? Pues eso.
¡Hombre!
A TODO EL PERSONAL DE LA UNIVERSIDAD CARLOS III DE MADRID.
La Universidad ha adquirido, como en años anteriores,lotería para el sorteo Extraordinario de Navidad. Dicha lotería se podrá comprar en participaciones de 4 Euros desde el día 15 de noviembre hasta el 16 de diciembre (IMPRORROGABLE), salvo que se terminen antes de dicha fecha las participaciones Los lugares para su adquisición serán:
Campus de Getafe: SUCURSAL CAJA MADRID, edificio Campomanes, en horario de oficina.
Campus de Leganés: SUCURSAL BANCO SANTANDER CENTRAL HISPANO, edificio Agustín de Betancourt, en horario de oficina.
Campus de Colmenarejo: Unidad de Gestión Económica, Edificio Miguel de
Unamuno, despacho A.1.07, en horario de 10 a 13h.
¡¡¡SUERTE!!!
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Universidad Carlos III de Madrid
Unidad de Gestión Económica
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[Originalmente publicado en noviembre de 2004 en Xanga]


Otrosí digo:
Lotería no, gracias
EFE- WASHINGTON.
EL PAÍS- Gente - 17-12-2004
Ganar el mayor premio de la lotería de Estados Unidos fue un sueño convertido en realidad para Jack Whittaker. En el día de Navidad de hace dos años, Whittaker tenía los cinco números ganadores de un premio de 314 millones de dólares, que fueron 113 millones después de impuestos. Whittaker, de 57 años, se hizo famoso y prometió que donaría a la Iglesia un 10% de las ganancias y que entregaría jugosas aportaciones a otras obras de caridad. Según su abogado, Norm Daniels, desde entonces ha donado más de veinte millones de dólares a diferentes instituciones de caridad. Pero ha sido arrestado en dos ocasiones por conducir en estado de ebriedad en el último año y ha tenido que someterse a un tratamiento de rehabilitación para alcohólicos. El lunes pasado fue acusado formalmente de asalto por atacar al dueño de un bar y también está acusado de alterar el orden en un club nocturno y en un hipódromo. Esos incidentes han sido los menos graves. Los ladrones han entrado en su casa, en su automóvil y en su oficina en Scott Depot, en el Estado de Virginia Occidental, en varias ocasiones. Para Evelyn Adams, quien se adjudicó el premio mayor del Estado de Nueva Jersey no sólo una, sino dos veces (1985 y 1986), "ganar la lotería no es lo que muchos piensan". En una reciente entrevista señaló que los 5,4 millones de dólares que totalizaron ambos premios, después de que se le descontaran los impuestos del Estado y federal, se le fueron entre los dedos en los últimos años y hoy vive en la pobreza. "Todos querían mi dinero. Todos extendían la mano. Nunca aprendí la palabra más simple del idioma inglés...: no", señaló. Su dinero también se escurrió en las máquinas tragaperras de los casinos de Atlantic City. Otro caso fue el de William Bud, quien recibió 16,2 millones de dólares de la lotería del Estado de Pensilvania en 1988 y ahora vive de la Seguridad Social lamentándose de su suerte. "Ojalá nunca hubiera ocurrido. Fue una verdadera pesadilla", dice. A sólo un año del gran acontecimiento, no le quedaba un centavo y sus deudas, que ascendían a un millón de dólares, le obligaron a declararse en quiebra.