
El tiempo, todo locura.
Categoría: enfermedad

"Si examinamos la naturaleza de las enfermedades, veremos que extraen su origen de las pasiones y penas del espíritu. La edad de oro, que se hallaba exenta de ellas, se hallaba asimismo exenta de enfermedades. La edad de plata, que le siguió despues, todavía conservaba su pureza. La edad de bronce dio a luz las pasiones y penas del espíritu; empezaron entonces a formarse y aún tenían la debilidad de la infancia y su ligereza. Pero aparecieron con toda su fuerza y malignidad cuando llegó la edad de hierro, y expandieron por todo el mundo, por culpa de su corrupción, las diversas enfermedades que han afligido a los hombres desde hace tantos siglos.
La ambición produjo las fiebres agudas y frenéticas; la envidia, la ictericia y el insomnio; de la pereza provienen los letargos, las parálisis y los desmayos; la cólera dio lugar a los ahogos, a la ebullición de la sangre y a las inflamaciones del pecho; el miedo dio los latidos apresurados del corazón y los síncopes; la vanidad hizo las locuras; la avaricia, la tiña y la sarna; la tristeza dio lugar al escorbuto; la crueldad a la piedra; la calumnia y los falsos testimonios extendieron el sarampión, la viruela y la escarlatina, y a los celos se deben la gangrena, la peste y la rabia. Las desgracias imprevistas dieron lugar a la apoplejía; los procesos, la congestión y la migraña; las deudas dieron las fiebres héticas; el tedio en el matrimonio produjo las cuartanas y el cansancio de los amantes que no se atreven a separarse causó los vapores.
El amor por sí solo ha causado más daños que todo el resto y nadie conseguirá expresarlos; pero como también ha traído consigo los mayores bienes de la vida, en lugar de hablar mal de él, debemos callarnos; debemos temerlo y respetarlo siempre."
Duque de la Rochefoucauld. Reflexiones o sentencias y Máximas morales (1665)
RESUMIENDO:
CAUSA ---> EFECTO
Ambición ---> Fiebres agudas y frenéticas
Envidia ---> Ictericia, insomnio
Pereza ---> Letargos, parálisis, desmayos
Cólera ---> Ahogos, ebullición de la sangre, inflamaciones del pecho
Miedo ---> Taquicardias, síncopes
Vanidad ---> Locura
Avaricia ---> Tiña, sarna
Tristeza ---> Escorbuto
Crueldad ---> Cálculos de riñón
Calumnia, falsos testimonios ---> Sarampión, viruela, escarlatina
Celos ---> Gangrena, peste, rabia
Desgracias imprevistas ---> Apoplejía
Abogados ---> Congestión, migraña
Deudas ---> Fiebre héctica, o séptica
Tedio en el matrimonio ---> Fiebres cuartanas
Cansancio de los amantes ---> Vapores
En otras palabras: que si vas al médico y éste resulta ser un rochefoucauldiano, pues si tienes mocos pensará que tienes líos con la Justicia, si además te subió la fiebre es que tienes ganas de una canita al aire, o bien que no pagas a la comunidad de propietarios (lo cual coincide con lo de la Justicia); si además te salieron unos granos rojos nuevos, se va confirmando lo de tus problemas con la Justicia, porque te delatarían como perjuro; la tensión alta revelaría que tienes miedo, seguramente de la policía judicial, pensará el médico; y por último tus dificultades para conciliar el sueño -con fiebre, catarro, migraña, granos, etc.- sería achacada por tu médico a la envidia que te corroe. Tu médico te daría una palmadita en la espalda, te pediría que pasaras al cuartito de al lado, y entonces llamaría a la policía. Te acusaría de querer acostarte con la mujer del presidente de la comunidad de propietarios, de querer matar a éste para quedarte con su mujer y su casa, y de paso borrar los archivos donde consta que no pagas la cuota de la basura ni la luz de la escalera, y te detendrán y te llevarán a la cárcel, aunque tú jures ¡y hasta perjures! que sólo querías un Clamoxil.
VALE
[Originalmente publicado en marzo de 2005 en Xanga]
